lunes, 23 de septiembre de 2013

Astro.



Cuartos rojos
cajitas llenas de
fotos y héroes
sobre la muralla
sobre nuestro manto
y tu cara y tu luz
de pronto está
sobre mi arquitectura
tan tuya
tan mia.
Ven y haznos nuestros 
porque hoy
es el día
nuestros días
nuestro manto
y nuestras estrellas.
...
He encontrado al astro.

lunes, 24 de junio de 2013

Delirio interno.


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I am surrendering to the gravity and the unknown
Catch me, heal me, lift me back up to the sun
I choose to live
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Tengo imágenes en mi cabeza, que en este momento dejaré difusas para aquellos humanos que por sus acciones ni humanos llegaron ser.
Varias están en mi retina, sobre un cielo estéril y frío, algunas sobre mi cabeza, otras corriendo a su paso por largos túneles carentes de vida.
Figuras rodean este bulto inerte, figuras de mi propio ser que le gustaba presentarse en la esquina de mi cama.

Hola cuerpo, hola alma, contemplo la situación, conversemos de nosotras.

Sola en la habitación, mi visión del "yo" externo se triplica y se pone difusa. Escucho su -mi- voz queriendo tranquilizar, conversaciones al azar. Desprendete, nada perderás, el universo así lo quiso, para tu mal.

Por dentro de mi, por dentro de estos ojos que descansan, bóvedas negras permanecían cerradas, destellos fugaces de aquí para allá y a momentos la extraña conexión con los seres que siguen dando vueltas al rededor de esta cama. Conexiones tan vivas como el único latido que aún se sostenía.

Voces
Más lejos
Más cerca.
Mucho más lejos.

Pulsaciones, baterías al ritmo de algo mas bien pasivo y quieto, querían salir de esta cascara que con suerte podía hacer movimientos.
Giros, mareos y todo a negro.
Un quiebre de la realidad, de lo que me aferra a estas sábanas y la arquitectura de mi cuerpo de aquello que no sé describir.  

Acaso... ¿encerré tanto a mis demonios que salieron de esta madeja roja de entrañas?
O solo fue un acto espontáneo de soledad en el abismo tan único e irrepetible como este.
En donde termina mi cuerpo y se conecta con los cables, sujetos de otros, que vienen de otros, que van por ahí, que van por allá, que te mantienen hidratado, drogado, estúpido, inerte e infeliz, sin dolor, con un dolor mental, exacerbado... y así.

Perdí la mesura cuando intenté hacer la conexión con tus ojos, por lo que habíamos llegado aquí, la paciencia del resto que estaba fuera de esta burbuja propia, pero no así esperada. El tiempo fue eterno, entre los anhelos de querer salir, de respirar con traquilidad, de no dudar mas y enfrentar.

Máquinas, microgoteos, máquinas, máquinas, máquinas.

Contener la carne viva.
Mantener la esperanza arriba.

Respira.
Expulsa.

-Hola... 
- ¿Cómo te sientes?
- Sedada..¿Qué hora es?
- Eso no importa cariño, descansa. 

martes, 11 de diciembre de 2012

Pronto estaremos en casa.



Amargo y ácido en los labios, como la culpa de comer algo que no debías. Tonta, con complejos de bulímica barata. Y es que fui bulimica, pero de sentimientos impropios, de amores no correspondidos y de cariños esperados jamás dados, amigos mal pagados y favores utilizados.
Qué poco consecuente con tu cuerpo y con tu alma, me avergüenzas y te reprocho por ello. El tratamiento empieza ya y con medicamentos duros a tus venas pequeñas.

Ya no hay vuelta atrás.

Nuestro cuerpo ya mutó de forma explosiva y así será durante este periodo de encierro/rehabilitación. No debemos permitirlo, no mas masoquismo por hoy, las cicatrices son suficientes. 

Por favor, enfermera, deberá vendarme estas manos para no sacar nunca más estas costras que nunca terminan de sanar.

Macro a estas cicatrices con relieve, suaves pero como fruta podrida, las muerdo como manzanas envenenadas, creyendo que son el mejor manjar. El grillo interno desea escapar pero... ¡por la mierda, por la chucha, por la cresta, por las mil putas de Valparaíso!

Cuanto odio estas sabanas viejas, cuanto odio estas paredes blancas que de estériles tienen nada, cuanto odio a ese Doctor y su cara de Semi-Dios hipócrita paseandose por los pasillos. Este tubo que atraviesa mis entrañas donde ni mis fluidos se sienten capacitados para emerger correctamente de él. 
Una cuenta regresiva eterna e infinita, la poca empatía de los falsos y la hastío constante de no tener mi cama y el peso de mi felino a los pies, ni tus brazos, ni el calor de los mios. 

¿Hasta cuando?

Pronto estaremos en casa. 

Mañana número 1.



La alarma de mi reloj esta vez no sonó a la hora de siempre, tampoco sentí cuando el sol salió para recibirlo con los brazos abiertos, como cotidianamente solía hacer, menos mi piel se erizó al sentir el frío ¿O es que acaso aquellos duendes me han sedado nuevamente?

Muy bien, tranquila, intentemos recordar hasta donde llegamos y como salir de esta.
No desesperes e intenta recuperar el sentido total de tu cuerpo.

Exacerbar sensaciones aunque muchas de ellas sean vacías y muchos otros líquidos y víceras en demasía. Admito mi incompetencia al intentar refugiar mi cáscara llamada cuerpo, admito mi poca maestría en mantenerme despierta.

Señor, si solo era algo pequeño, no fue algo que yo esperara pero...¿por qué? en mi cabeza surgen muchos cuestionamientos difusos, que su brillante luz me desconcentra aún más de mi propósito real.
Pero Señor, por favor, no me trate como otro pedazo de carne más, yo deseo las palpitaciones de mi corazón y todo lo que bombea. También necesito el resto de mis entrañas para sentir esta cápsula viva.
No saque mas de la cuenta, le contaré un secreto: me aterra la anestesia. Quizás recapacite con eso.

No quiero mas ataduras internas, ni marañas intestinales, ni piedras que rompan las fibras que intento sanar, en algún momento mis terminaciones nerviosas deberán descansar, pero no lo quería así. No debía ser así.
La calma solo viene con el agotamiento y las máquinas, me veo reflejada ahí, postrada en la cama. Llámame cuando sientas que sea necesario, quizás tal vez entre en razón y pueda esbozar una sonrisa, mover un dedo o sentir de nuevo la sensibilidad del clima en la dermis.


domingo, 11 de noviembre de 2012


La vibración anuncia el fin y comienzo de esta nueva era. Bienvenido seres, sanguijuelas, son bienaventurados a golpearse por toda esta cueva, el lugar ya lo conocen, de seguro no se acuerdan, hace mucho lo abandonaron y no tuvieron la decencia de dejar una limosna aunque nadie se los pidiera.

Acá no existe un libro de reclamos, pero por todos lados hay hojas con alguna palabra de mierda dirigida a quien contiene todo este pobre y abandonado lugar. En ellas se pueden apreciar distintos alagos a esta presencia, que aunque contiene recuerdos y memoria se ha alejado de su esencia. 

Que esto lo debes, que tus deberes, que esto no me diste, que esto yo te di. Maldito infiel, maldita tu poca consistencia. Tu solías ser eso, que ya dejaste  de ser hace mucho lo que eras. Eres una pobre rata y un maldito peón sin cerebro capitalista. Un ebrio, alcohólico o un ermitaño que ya no se divierte de nuestras denigrantes juergas. Que yo era tu amigo, que yo era tu enemigo, ya no lo eres, entonces ¿quién carajo eres?. 

Y vuelan los papeles por el lugar, se quedan pegados en el piso, en las paredes, en las entrañas, como una cicatriz, llenando montones de basura, basura acústica, contaminación de almas. 
Vamos, quien es capaz de dar la primera mordida a esta piel podrida, quien desea alimentarse para darles un poco de esperanza, quien es capaz de alimentar su ego y purificar su alma, para que de alguna manera liberen todos sus sucios pecados y ocultarlos bajo la cama.

Denme sus vacías muecas, demuestren su vacía felicidad, sigan basureando al resto, porque pronto, algún día, se verán postrados en una misera cama y con el infortunio de jamás ver por dentro de sus ojos. 

jueves, 8 de noviembre de 2012

Hace mucho que tengo tantas cosas que decir, falta encontrar el hilo que las une a todos en su lugar.  Hace mucho que encuentro innecesario decirlas al viento.

domingo, 24 de junio de 2012

Odiar-te




Siempre quise vivir con la tranquilidad en mi mente, siempre anhele vivir en "paz" con mi interior, pero año tras año esa rabia que enmaraña mis entrañas aumenta, no por nada mi cuerpo ha comenzado su proceso de putrefacción sin darme cuenta, conforme sigues viviendo con tu apasible cotidianidad.
Es como si no te importara y no sabes como detesto aquello.
Es como si no te importara seguir destruyendo la poca humanidad que aún me queda.
Es como si no te importara que hayas destruido mi familia, solo para dejarme en la intemperie, como solo un objeto más acumulado en tu casa.
Odio cuando siento que te ries de mi a la cara y simplemente no puedo hacer nada.
Odio que seas tú quien lo provoque y con total conciencia.
Odio que nos hayas cambiado y que nunca hayas valorado todo lo que te dimos.
Odio todo esto.
Odio odiar - te.

 No sé como sucedió, ni como empecé a vivir guardando y callando, creo que después de tanto comunicar, sencillamente luego de aquello solo h...